Leo

Desde su introducción en el mercado, este comedero automático para pollos ha sabido seguir el ritmo de las demandas relacionadas con el desarrollo del sector del pollo para carne criado en el suelo. Gracias a la introducción de varios accesorios que completan el sistema, para muchos criadores es la respuesta exacta a la necesidad de reducir los costes para la compra de pienso y la mano de obra.

Características técnicas

Los arcos de contención del comedero LEO y las abrazaderas internas enseñan a los pollitos a alimentarse desde el primer día manteniéndose fuera del plato, impidiéndoles escarbar libremente dentro del mismo, evitando así ensuciar y derrochar el pienso.

LEO ha sido concebido con diferentes tipos de abrazaderas internas y diversas alturas de los platos para adaptarse lo mejor posible a los diferentes tipos de crianza de pollos: desde el pollo ligero al pollo pesado. El nivel de salida del pienso puede modificarse fácilmente mediante 5 regulaciones, seleccionables en cualquier momento.

Los platos han sido diseñados con dos alturas diferentes, de 6,3 o 7,5 cm y ambos contienen abundante pienso para garantizar que el pollito de un día de vida se alimente cuando lo desee. En la fase adulta, en cambio, el nivel de alimento se mantiene al mínimo, pero se suministra constantemente en proporción al apetito de los animales, impidiendo así, que el pienso se estanque. Los platos son de polipropileno, un material atóxico con protección contra los rayos UV, fácil de limpiar y que asegura un alto nivel de higiene.

Gracias a la patente SKA, el cabrestante de elevación centralizado, que puede ser manual o motorizado, simplifica el paso del “comedero para pollitos” al “comedero para pollos adultos” con una única maniobra. De esta forma, la regulación del nivel de pienso se lleva a cabo de forma simultánea en todos los platos.

La distribución del pienso se lleva a cabo mediante una espiral que gira dentro de unos tubos perforados galvanizados de 3 m de longitud y un grosor de 1 mm. Los tubos tienen colocado el orificio a 100 cm o a 75 cm, para garantizar el número de comederos necesarios para el crecimiento de los pollos, y se han diseñado con una soldadura interna, que mantiene el tubo cilíndrico. Este detalle no daña la espiral durante su rotación ni crea ningún obstáculo exterior. La presencia de una boca en un extremo de cada tubo facilita el montaje del siguiente.

Además de las abrazaderas internas y de la elección entre dos platos con alturas diferentes, el comedero LEO puede utilizarse también en la crianza de patos, adquiriendo un anillo externo que, montado en el plato, aumenta su capacidad de contención del pienso, respondiendo así, a las exigencias de esta ave.

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